La bendición de las conferencias

El autor con su esposa Brenda y sus hijas Andrea (izquierda) y Marian.


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Recuerdo que cuando era jovencito, en los años 1970, nuestros padres nos reunían el primer domingo de abril y de octubre para escuchar un único discurso de la conferencia general que era transmitido por radio en la TGW aquí en Guatemala.  Siempre era a las 6:00 de la tarde, y nuestra madre nos decía, “en unos minutos nos hablará el profeta de la Iglesia” y prestábamos mucha atención.

En los años 1990, nos enviaban a las estacas todos los discursos grabados en cassette VHS, cuatro semanas después de la conferencia, para que todos los miembros de la estaca los viéramos en el centro de reuniones, y utilizábamos una sola televisión de 21 pulgadas y todos con esfuerzo atendían los mensajes.

Ya para el año 2000 colocaron pantallas para ver en directo la conferencia, en vía satélite.

Y ahora, vemos y escuchamos los discursos inmediatamente y más aún, están disponibles en la página de la Iglesia casi inmediatamente de finalizar la última sesión de la conferencia.

Y los tenemos disponibles de muchas formas como en las tabletas y teléfonos celulares. ¡Qué bendición poder volver a repasar y aprender de todos esos bellos mensajes!

Ahora los leemos mientras esperamos turnos para ser atendidos en alguna parte, cuando vamos en bus, cuando hacemos las visitas de orientación familiar.  También podemos referirnos a ellos estando en horas de comida con la familia, cuando tomamos un descanso en los parquecitos de nuestras colonias, y a toda hora podemos leer y ver a los siervos del Señor dirigirse a todos con los mensajes que inundan nuestros corazones de gozo y esperanza en una vida mejor.

Los mensajes de las conferencias de la Iglesia son una bendición muy grande en nuestras vidas, y debemos compartirlos con nuestros vecinos y demás personas.

Me llena de gozo y gratitud cada conferencia, y como dijo el presidente Monson, debemos leer los mensajes frecuentemente para que nos sirvan en nuestra vida diaria, y debemos utilizarlos hasta la próxima conferencia dentro de seis meses.