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Devocional de Navidad de la Primera Presidencia

Si no pudo ver el Devocional de Navidad de la Primera Presidencia lo invitamos a que lo vea.

 

El Templo de la Ciudad de Guatemala: Tres décadas bendiciendo a los santos

Gordon B. Hinckley, consejero de la Primera Presidencia, dedicó el templo en diez sesiones del 14 al 16 de diciembre de 1984.

Oración dedicatoria para el Templo de la Ciudad de Guatemala

Del 14 al 16 de diciembre de 1984 por Gordon B. Hinckley

Las obreras del templo

Mi fe se fortaleció al ver la fe, fortaleza y obras de los miembros de Centroamérica cuando asistían.

Treinta años como obrera

"El día que fui llamada y apartada como obrera, mi corazón rebozaba de felicidad y mucha responsabilidad..."

Obrera del templo durante 23 años

Durante los 23 años que fui obrera pude sentir el cuidado de mi Padre Celestial, Su profundo amor, Su  tierna protección, Su guía espiritual en mi vida, así como Su fortaleza en mis adversidades.

La influencia del templo en mi vida

"En la actualidad, paso la mayor parte del día en el templo y ha sido una de las experiencias más enriquecedoras como hijo de Dios"

La importancia del templo

El templo es un lugar de adoración, un lugar de alivio y paz, una fuente de fuerza espiritual.

El templo, un lugar sagrado sobre esta tierra

"Sé que Dios, nuestro Padre, nos ama y nos provee de un plan y de los medios necesarios para llegar a Su presencia y alcanzar la vida eterna"

“El espíritu de agradecimiento inundó los corazones”

"Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni mis caminos tus caminos dice Jehová" (Isaías 55:8).

Un Milagro que ocurrió hace 51 años

"Estoy tan agradecida con la obra misional, especialmente con los misioneros que en aquella ocasión tocaron a mi puerta y nos bendijeron al darnos a conocer este evangelio" 

Un día como pioneros

Ha sido un hermoso legado de sacrificio y obediencia que hemos recibido de la historia de los pioneros.

Las metas se cumplen con disciplina y confianza en el Señor

“Y cuando nuestros corazones se hallaban desanimados… he aquí, el Señor nos consoló, y nos dijo: Id… y sufrid con paciencia vuestras aflicciones, y os daré el éxito”

Mi historia, mi familia

La clave de una familia realmente feliz es poner como centro de la misma a Jesucristo.

"...ahora os nombro oficiales..." (D. & C.124:123)

Gracias a la Expiación de Jesucristo tengo el gran privilegio de ser un poseedor de ese Santo Sacerdocio y me siento muy humilde al saber que soy un "oficial" en las manos del Señor.