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Por Pamela Zelaya

El efecto de las actividades de la Iglesia en nuestras vidas

Actividades

'Somos una generación escogida y estamos en tiempos donde tenemos que ser una luz y demostrar que somos la diferencia y que podemos traer almas a Cristo'


Muchas veces como jóvenes no vemos las oportunidades que tenemos al participar en los programas de la Iglesia. Como ex misionera que soy, creo que todos pasamos por las mismas dificultades al regresar a casa. Y la conferencia “ConFeMiré” para mí fue como una Liahona que me ubicó en muchas cosas. Solo fue un pequeño recordatorio de las cosas que debía estar haciendo.  Fue un viaje muy cansado, salimos de La Ceiba el día jueves a las 11:00 pm y viajamos toda la noche, y finalmente llegamos el viernes a las 7:30 am, y aún no había llegado nadie solo nosotros estábamos ahí. En ningún momento iba pensando en que me iban a dar respuesta a interrogantes que tenía. Iba más con la intención de divertirme y pasar un buen tiempo con amigos y hacer mi círculo de amigos más grande. 

 Pero sin embargo el Señor obra de maneras únicas y obró en mí una vez más. Recuerdo que en la noche de hogar que tuvimos con el élder Ricardo Valladares, setenta de área, me impactó mucho algo que él dijo: ¨Hay dos maneras de ver la misión; el momento que trasciende la misión en la vida de otras personas y el que ha hecho la misión en mi¨. Fue tan interesante recordar las personas que conocí en mi misión y cambiaron sus vidas pero aún más interesante pensar en qué había hecho la misión en mí, que si realmente la misión me había ayudado a vivir mejor el Evangelio al regresar y servir. Sin embargo al hacer esa autoevaluación el élder Valladares continuaba con su mensaje y nos dio la respuesta muy fácilmente, que está en Predicad Mi Evangelio en el Capítulo 6, Los Atributos de Cristo. Y dijo que si llegábamos a aprender y vivir los atributos de Cristo, íbamos a ver en qué nivel estaba nuestra conversión. Y desglosamos esos atributos uno por uno y al final llegué a la conclusión de que si no vivíamos uno de esos atributos era simplemente por orgullo. Y nos invitó a revisar la auto evaluación del capítulo 6. A pesar del cansancio pude disfrutar de un buen espíritu de la noche de hogar y la noche de talentos.

 Los talleres fueron otra historia, esos estuvieron buenísimos. Agradezco a cada uno de los hermanos que nos dieron esos talleres y brindaron su tiempo y su hermoso espíritu para ayudarnos a ser mejores personas en nuestro diario vivir. Nos hablaron acerca de la importancia de la educación secular y el conocimiento espiritual. La educación debe de hacernos mejores instrumentos en las manos de Dios. Al darle empeño a Instituto y dar lo mejor de nosotros, nuestro aprendizaje se acelera.

Otros de los talleres eran acerca de “¿que es la verdad?”. Hablaron de la importancia de la oración y el ayuno para tomar nuestras decisiones y llevar a cabo nuestros logros. De estar tomando el tiempo de estudiar las escrituras pero no solo estudiar sino de tomarnos el tiempo de escudriñar y meditar en ellas. Una cita que me gustó bastante en este taller fue: ¨La ruta que lleva al Reino Celestial tiene una sola vía; por lo tanto, cuando no escudriñamos las Escrituras nos encontramos yendo en sentido contrario en un camino de una sola vía¨. Otro de los talleres fue acerca de los diezmos y ofrendas y la importancia de obtener este hábito desde ya para que no sea difícil más adelante. Y el último taller fue acerca de los empleos y de tener pasión por lo que hacemos. Y la importancia de hacer una agenda de lo que vamos a hacer en el día ya que nos va a dar una guía y no perderíamos el tiempo como lo hacemos en las redes sociales o con el televisor. 

Y lo que más me impactó fue el “cara a cara”, ya que nuestros líderes son tan inspirados. Recuerdo muy claramente que el Señor me habló a mí directamente y pude sentir que el Señor nunca me deja sola y que Él me conoce y soy importante. Solo recordé que tengo que hacer las cosas básicas que yo ya sé y que tengo las herramientas para hacerlo y pude confirmar una vez que el Padre es un Padre Amoroso que Él sí escucha nuestras oraciones y aun cuando nosotros no tenemos preguntas, Él nos llena el corazón. 

Amo esta obra estoy tan agradecida con el Padre Celestial por darme esta oportunidad de ser miembro de la Iglesia y de poder participar de programas como estos que nos ayudan a recordar cuales son las herramientas que tenemos y que están ahí para ayudarnos. Sé que el Señor nos ama y nos cuida. Somos una generación escogida y estamos en tiempos donde tenemos que ser una luz y demostrar que somos la diferencia y que podemos traer almas a Cristo. Sé que el Salvador vive y que nos ama y que la expiación es una parte fundamental en nuestra vida. Y sé que este tipo de conferencias fue inspirado por Dios porque yo recibí la guía que necesitaba en ese momento. Les invito a los jóvenes que no han participado por una razón o por otra que puedan tomarse el tiempo de poner al Señor en primer lugar porque como misioneros retornados debemos volver a conectarnos con ese Espíritu y volver a ubicarnos en el camino correcto para tomar decisiones.