Ven, sígueme ha sido una luz en mi vida

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    Ven, sígueme ha sido una gran bendición en mi vida personal y familiar.

    Me sentía sola, triste y deprimida, pero cuando decidí estudiar Ven, sígueme, todo cambió. Siento el amor de mi Salvador y mi vida está llena de luz.


    Tengo 24 años y puedo afirmar que el estudio de Ven, sígueme ha sido una gran bendición en mi vida personal y familiar.

     

    Desde que el presidente Russell M. Nelson anunció en abril de 2018 que tendríamos este nuevo recurso de estudio del Evangelio, sentí que sería un cambio positivo para todos los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Sin embargo, jamás imaginé el impacto que tendría específicamente para mí.

     

    Estaba atravesando por momentos muy difíciles. Me sentía sola y triste, y me abrumaban pensamientos depresivos y de confusión. Pero cuando comencé a leer el manual Ven, sígueme y lo hice parte de mi vida, pude notar el cambio.

     

    Sé que esta nueva revelación es inspirada por Dios. Desde que empecé a leer el manual sentí que mi testimonio del Evangelio de Jesucristo se fortalecía. Lo he leído de forma individual y con mi familia.

     

    Junto a mi madre, Damaris, y mi abuela Rosalía, hoy somos más diligentes en las noches de hogar. Ellas han sido un ejemplo de dedicación y constancia en el Evangelio y un pilar para motivarme con Ven, sígueme. Nos ayudamos y preocupamos por aprender cada semana y esto lo reforzamos en la Escuela Dominical.

     

    Sé con todo mi corazón que nuestro Padre Celestial conoce nuestros corazones y necesidades. Él sabía que este recurso debía salir a relucir en este tiempo. Siento el amor de mi Salvador y me siento agradecida por lo que he aprendido. Ven, sígueme ha sido una luz en mi vida. Es un programa detallado y didáctico. Desde que empecé a leerlo captó mi atención y me facilitó el estudio.

     

    Sé que el profeta Russell M. Nelson es un hombre escogido por Dios y que este recurso de estudio fue creado para fortalecernos ante las adversidades y para llegar a comprender y valorar el sacrificio expiatorio de Jesucristo.