Un banquete espiritual para la familia

    Familia SUD
    El estudio personal y como familia, permite que el aprendizaje sea mejor y más efectivo. Este es el método que la familia Silvestre ha seguido con “Ven, Sígueme”.

    La familia Silvestre ha encontrado dos excelentes métodos para obedecer la invitación del profeta.


    La Primera Presidencia anunció que en 2019 se usaría un nuevo recurso de estudio llamado “Ven, sígueme”. El propósito del curso de estudio de la Iglesia siempre ha sido incrementar la fe en Jesucristo y la conversión a Él y a Su evangelio. Lo que hace que “Ven, sígueme” sea diferente es el gran énfasis que pone en el hogar como el mejor lugar para nutrir la fe y la conversión. Las clases de la Iglesia están destinadas a apoyar —no a reemplazar— la función del hogar.

     

    “Este nuevo plan de estudio se ha convertido en un banquete espiritual al conocer más acerca de la vida de Cristo y su ministerio por medio del estudio de las Escrituras”, dice el hermano Efraín Silvestre, quien asiste con su familia al Barrio La Cima, Estaca San Salvador El Salvador Los Héroes. La familia consta de las siguientes personas: Efraín (padre), Jacqueline (madre), Ricardo (hijo), Saidy (esposa de Ricardo), Matías (hijo de Ricardo y Saidy), Diego (hijo) y Fernanda (hija).

     

    Efectuar la noche de hogar como familia

     

    La familia Silvestre ha encontrado dos excelentes métodos para obedecer la invitación del profeta. El hermano Efraín nos comparte un poco de lo que ellos hacen: “Para nosotros, el momento perfecto para desarrollar el programa en familia es el lunes en la noche de hogar, cuando estamos juntos”.

     

    La hermana Jacqueline se siente responsable en cuanto a la autosuficiencia espiritual de sus hijos. “Debemos tener la convicción de hacer el cambio que el profeta ha pedido que hagamos. Ahora la responsabilidad es personal, y como familia debemos aprender y ser autosuficientes en el Evangelio”.

    Una familia SUD estudiando en el programa 'Ven, Sígueme'

    Fernanda, quien es la menor de los hijos (17 años), comenta que ha obtenido más conocimiento y experiencias espirituales al escuchar las opiniones de los demás y le ha ayudado a obtener más fortaleza en sus momentos de dificultad.

     

    Hacer el estudio de las Escrituras

     

    El segundo método que la familia Silvestre sigue es el estudio personal. Diego, el segundo de los hijos, comparte su experiencia de cómo “Ven, sígueme” le ha ayudado a fortalecer su testimonio: “Me ha ayudado mucho hacerlo como familia y aprender cosas nuevas debido a que todos tenemos opiniones diferentes. Además hacemos nuestro estudio personal; profundizamos si tenemos dudas y las resolvemos en la noche de hogar. Esto hace que el leer juntos se vuelva más interesante; también el escuchar las opiniones de los demás fortalece mi testimonio y me ayuda a seguir semana tras semana”.

     

    Ricardo, quien es el hijo mayor de la familia, dice: “Con mi esposa, Saidy, nos hemos fortalecido mutuamente mientras enseñamos a nuestro hijo Matías de tres años”. Saidy comenta, “Me gusta enseñar a nuestro hijo por medio de la música. Nos deja una gran enseñanza de la cual aprendemos, y sé que cuando Matías asista a la guardería y escuche las clases y las canciones de los niños, recordará y su conocimiento se podrá ampliar. Como familia nos hemos esforzado en su enseñanza”.

     

    Ambos tienen claro que es su responsabilidad velar por el conocimiento espiritual y temporal de Matías, con base en los principios que enseña “Ven, sígueme”. Cada miembro de la familia está decidido a hacerlo y aplicarlo de forma diaria para que el conocimiento aumente en su vida.

     

    La familia Silvestre sabe que estos recursos nos bendicen. El profeta Russell M. Nelson lo ha aconsejado por voluntad del Señor. Debemos tener la disposición de ser autosuficientes espiritualmente y llenar nuestras vasijas de conocimiento. La Primera Presidencia dijo: “El leer y vivir según la palabra de Dios fortalecerá la fe en nuestro Padre Celestial y Su Plan de Salvación y en el Salvador Jesucristo y Su expiación”.

     

    “Ven, sígueme” es un plan que viene del cielo y es un plan que bendice a la familia Silvestre.