Prosperidad y Dicha

    Prosperidad y Dicha

    El profeta José Smith señaló que la felicidad era “el objeto y diseño de nuestra existencia”, y en el libro de Mormón leemos:  “Existen los hombres para que tengan gozo” (2 Nefi 2:25).

    En las escrituras hay muchos ejemplos en que las personas fueron o muy bendecidas, o bien sus acciones trajeron gran destrucción. Quizá uno de los ejemplos mas impactantes de prosperidad lo encontramos en el libro de Mormón:  “Pero he aquí, jamás hubo época más dichosa entre el pueblo de Nefi, desde el tiempo de Nefi, que en los días de Moroni” (Alma 50:23).  Lo que sucedió en esta época nos deja una gran enseñanza.  Eran los tiempos de Moroni, aquel gran líder de los ejércitos Nefitas en que, como ahora, la maldad abundaba alrededor de las familias de la Iglesia y había muchas gentes que trataban de incitar a los miembros hacia la incredulidad. Básicamente estas son las cosas que hizo Moroni para ayudar a su pueblo a tener tantas bendiciones, y que nosotros también podemos hacer para progresar y ayudar a nuestro pueblo a tener más gozo cada día.

    1-     Moroni se comprometió con el Señor a salvar su gente.

    Moroni se comprometió con el Señor a salvar su gente.

    “Y había jurado defender a su pueblo, sus derechos, su país y su religión, aun cuando tuviera que derramar su sangre” (Alma 48:13).

    2-     Comprometió a su gente preparando sus mentes a guardar los mandamientos.

    Comprometió a su gente preparando sus mentes a guardar los mandamientos.

    “Vengan con la fuerza del Señor y hagan convenio de que mantendrán sus derechos y su religión, para que el Señor Dios los bendiga” (Alma 46:20), y “había estado preparando la mente de los del pueblo para que fueran fieles al Señor su Dios (Alma 48:7).

    3-     Tuvieron fe en que si eran obedientes el Señor les bendeciría.

    Tuvieron fe en que si eran obedientes el Señor les bendeciría.

    “Y ésta era su fe, que . . . si eran fieles en guardar los mandamientos de Dios, él los prosperaría en la tierra” (Alma 48:15).

    4-     Trabajó con todos para levantar muros de protección.

    Trabajó con todos para levantar muros de protección.

    Sí, él había estado fortaleciendo los ejércitos de los Nefitas y construyendo pequeños fuertes o sitios de refugio (véase Alma 48:8).

    5-     El Señor les bendijo como nunca.

    El Señor les bendijo como nunca.

    Y aquellos que fueron fieles en guardar los mandamientos del Señor fueron librados en toda ocasión, mientras que millares de sus hermanos inicuos fueron condenados al cautiverio (véase Alma 50:22).

    Queridos hermanos y hermanas, extiendo hoy una invitación a que nos comprometamos con el Señor y que comprometamos también a nuestras familias a ser obedientes. Si lo hacemos con una gran fe en Cristo y levantamos muros de protección en nuestros hogares, seremos bendecidos como nunca antes. Estos muros de protección son tan sencillos como orar y leer las escrituras diariamente,  tener noches de hogar semanalmente, pagar un diezmo integro, ayunar ofreciendo una ofrenda generosa, trabajar honestamente, y ayudar a nuestros hijos a obtener una buena educación.

    “Y además, quisiera que consideraseis el bendito y feliz estado de aquellos que guardan los mandamientos de Dios. Porque he aquí, ellos son bendecidos en todas las cosas, tanto temporales como espirituales; y si continúan fieles hasta el fin, son recibidos en el cielo, para que así moren con Dios en un estado de interminable felicidad. ¡Oh recordad, recordad que estas cosas son verdaderas!, porque el Señor Dios lo ha declarado” (Mosiah 2:41).

    Mi testimonio es que cuando hacemos estas cosas, en realidad somos mas bendecidos con prosperidad y dicha de lo que nosotros mismos podemos pensar que es posible. Lo veo en las escrituras y lo veo en mi propia vida y de mi familia. Solo se requiere poner en acción un poco de fe, y El hará el resto milagrosamente.