Área de Centroámerica

    Ministración por las hermanas Bingham y Craven a líderes y miembros de la Sociedad de Socorro, Mujeres Jóvenes y Primaria en Guatemala

    Imagen
    Las hermanas Becky Craven (izquierda) y Jean B. Bingham presentaron una capacitación en Quetzaltenango a líderes y miembros de la Sociedad de Socorro, Mujeres Jóvenes y Primaria. Fue transmitida a toda Centroamérica.

    En Quetzaltenango, las líderes globales de la Iglesia llevaron a cabo una capacitación que fue transmitida a toda el área de Centromérica.


    La hermana Jean B. Bingham, Presidenta General de la Sociedad de Socorro, y la hermana Becky Craven, Segunda Consejera de la Presidencia General de las Mujeres Jóvenes, junto a sus esposos, llevaron a cabo reuniones de capacitación y ministración el 21 de septiembre de 2019 en la ciudad de Quetzaltenango. Estuvieron acompañadas en las reuniones por el élder Alan R. Walker, Setenta Autoridad General y segundo consejero de la Presidencia del Área de Centroamérica, y el élder A. Moroni Perez, Setenta de Área, ambos con su esposa.

    Las líderes de barrios y estacas de Quetzaltenango de la Sociedad de Socorro, Mujeres Jóvenes y Primaria gozaron de esta visita, la cual también fue transmitida vía satélite a centros de estaca de toda Centroamérica y ya se encuentra disponible aquí.  

    Haz clic aquí para ver el video.

    En las distintas reuniones las hermanas y jovencitas participantes tuvieron la oportunidad de compartir sus desafíos y sentimientos tanto personales como relacionados a sus organizaciones y llamamientos. Luego de escucharlas, la hermana Bingham dijo a las hermanas que lo maravilloso del Evangelio es que podemos unirnos sin juzgarnos unos a otros. Enfatizó que al juzgarnos perdemos el sentimiento de hermandad y las invitó a que desarrollen amor en sus barrios y ramas. También les dijo que al escucharlas pudo ver que su testimonio era el fundamento de sus familias, y les reiteró: “Ustedes tienen mucho poder; ustedes no lo ven, pero yo lo veo y el Señor lo ve”.

    Imagen
    Antes de la capacitación, la hermana Craven (en el centro de la foto) habló con grupos focales de mujeres jóvenes.

    Las jovencitas se sintieron muy edificadas por la hermana Craven. Ella se enfocó en el liderazgo en las clases, asistencia al templo y en guardar los convenios. Elena Buckley, 14, Damita de Barrio Las Flores, Estaca Quetzaltenango Guatemala, describió sus sentimientos al respecto: “Fue hermoso; se nos recordó que debemos ser una luz en el mundo y ser diferentes. Es normal que tengamos problemas como jóvenes miembros de la Iglesia. En cualquier parte del mundo los jóvenes están expuestos a los mismos desafíos, pero no estamos solas, pues somos un gran grupo tratando de vivir los convenios que hemos hecho”.

    Imagen
    Elena Buckley

    Las hermanas Bingham y Craven enseñaron principios importantes de liderazgo, basándose principalmente en los siguientes temas:

    Prepararse espiritualmente

    Citando a Mateo en la ocasión en la que el Salvador fue guiado por el Espíritu para ayunar, orar y estar con Dios, la hermana Craven enseñó que incluso Jesucristo tuvo que prepararse para ser un maestro y prepararse a sí mismo para este gran ministerio.

    Indicó que las cosas que nos ayudan a prepararnos espiritualmente son muy simples:

    • Orar
    • Estudiar las escrituras
    • Asistir al templo
    • Arrepentirnos

    Enfatizó que estos principios se deben realizar de forma consistente y lo ejemplificó con el efecto nocivo que tendría cepillarnos los dientes solo una vez cada semana. De igual manera, si elegimos leer nuestras escrituras únicamente los domingos dos horas a la semana en lugar de leerlas todos los días, nuestra espiritualidad se ve igualmente afectada.

    “Hermanas: La consistencia es muy importante en nuestra continua preparación”, dijo la hermana Craven.

    Jennifer Estefani Franco Mayorga, segunda consejera de las Mujeres Jóvenes, Barrio Bello Horizonte, Estaca Managua Nicaragua Bello Horizonte, dijo: “En lo personal, siento que esta capacitación fue de gran ayuda, porque me hizo recordar ser constante y que los esfuerzos que realizamos no son en vano. El Señor nos necesita. Somos Sus manos aquí en la tierra, y a medida que servimos con amor, nos parecemos más a Él”.

    Imagen
    Jennifer Estefani Franco Mayorga

    Participar en consejos

    La hermana Bingham enseñó que reunirnos en consejos es un principio eterno, el cual debemos reaprender y practicar. Citó los siguientes puntos como elementos de un consejo efectivo:

    Imagen
    Antes de la capacitación, la hermana Bingham realizó grupos focales con algunas líderes.
    • Todos tienen algo de valor que aportar.
    • Aprendemos de los demás.
    • El Espíritu Santo nos inspira soluciones para los problemas.
    • La unidad permite la revelación y el progreso.
    • Debemos crear un plan de acción, dar seguimiento y esperar milagros.
    • Sobre todo, se debe recordar que en los consejos se busca la voluntad del Señor y no el deseo individual.
    Imagen
    En los grupos focales, las hermanas compartieron ideas y experiencias con la hermana Bingham.

    La hermana Craven pidió enseñar a los jóvenes cómo participar en consejos, dijo: “Las presidencias de hombres y mujeres jóvenes también han sido apartadas con autoridad para actuar como líderes; ellas pueden invocar los poderes del cielo y recibir inspiración”. Pidió no subestimar la capacidad ni sobreestimar la experiencia de los jóvenes, pero sobre todo procurar en todo momento el éxito de cada joven en cada paso de su aprendizaje.

    Imagen
    El élder Alan R. Walker participó e instruyó en las reuniones y capacitaciones con líderes y miembros en Quetzaltenango.

    Referente a esto, el élder Walker expresó que cuando recién fue llamado como obispo, deliberar en consejo pudo resolver dificultades de las familias a su cuidado. Mencionó: “El Señor nos bendijo para sobrellevar ese prolongado momento de tribulación. Las cargas no se hicieron más livianas, pero el Señor nos bendijo para poder velar por y cuidar a los miembros”. Enfatizó que, “es sabio reunirnos a menudo y hablar unos con otros concerniente al bienestar de nuestras almas”.

    Ministrar a los demás

    La hermana Bingham se refirió a la ministración como cuidar y amar. Enseñó que el Salvador es el modelo perfecto a seguir. Él veló por los niños, jóvenes y adultos. Los siguientes principios se aplican para nosotros:

    • Enfocarnos en ministrar individualmente.
    • Buscar inspiración mediante revelación para discernir necesidades.
    • En vez de desarrollar solo una amistad, enfocarse principalmente en ayudar a las demás a hacer y guardar sus convenios.
    • Como líderes ministrar uno a uno espiritual y temporalmente.
    Imagen
    La hermana Craven y su esposo, Ronald, visitaron a la familia López Rodríguez en Antigua, Guatemala.

    Con respecto de esta enseñanza, la hermana Julissa Rosado de Morales, segunda consejera de la Sociedad de Socorro, Barrio La Colina, Estaca Quetzaltenango Guatemala El Bosque, comentó la experiencia espiritual que vivió durante la capacitación al confirmar cómo la ministración y la unidad entre las presidencias traería revelación. Ella dijo: “Tenemos una hermana pasando dificultades en el barrio. Previo a venir a esta capacitación acordamos traer una oración en nuestro corazón para saber cómo proceder. A medida que escuchábamos los mensajes estuve pensando en ella, y pude tener una respuesta sobre cómo aconsejarla. Al finalizar, comentándolo con la presidencia, las tres tuvimos la misma respuesta respecto a qué aconsejar a nuestra hermana. Ahora tengo un testimonio de que cuando tenemos a nuestras hermanas en el corazón, podemos ser un medio para ayudarlas”. 

    Imagen
    Julissa Rosado de Morales

    Después de asistir a las reuniones dominicales del día siguiente, ambas hermanas visitaron distintos hogares de miembros en Antigua Guatemala y Jocotenango. Tuvieron el privilegio de conocer y ministrar a familias y jóvenes.

    Enseñar el evangelio de Jesucristo

    Al respecto la hermana Bingham aconsejó crear escenarios y experiencias para enseñar el evangelio de Jesucristo. Invitó a las líderes a ayudar a nuestras hermanas, en especial a madres solteras y miembros nuevos, a desarrollar confianza para enseñar el Evangelio en su hogar. Las líderes de la Primaria deben de apoyar a padres e hijos para que estudien el Evangelio en casa, en especial “Ven, sígueme”.

    Al aplicar estas enseñanzas como líderes y miembros de la Iglesia aprenderemos a amar como Nuestro Padre Celestial lo hace, servir como Jesucristo lo hizo, y así desarrollar las cualidades divinas para llegar a ser como Él.

    Imagen
    La hermana Craven visitó a varios miembros y líderes en Antigua, Guatemala.