El presidente Nelson anuncia cambios en las políticas de la Iglesia relacionadas con las ordenanzas

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    El presidente de la Iglesia, Russell M. Nelson, anuncia ajustes sobre las dos personas que sirven de testigos en las ordenanzas de bautismo y sellamiento.


    “Testifico de la importancia de la obra que el Señor nos ha confiado a cada uno de nosotros”, dijo el presidente de la Iglesia, Russell M. Nelson. “Él nos ha preparado para servir en este tiempo, y Él continuará ayudándonos y sosteniéndonos mientras nos esforzamos por edificar Su reino en la tierra”.

    Como se acostumbra en la conferencia general de octubre de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, las Autoridades Generales y Oficiales Generales de la Iglesia se reunieron esta mañana (2 de octubre de 2019) para recibir instrucción de la Primera Presidencia. Esta instrucción incluyó una nueva política de la Iglesia relacionada con los testigos de las ordenanzas, incluyendo los bautismos que se efectúan en las capillas y en los templos.

    Presidente Russell M. Nelson 

    “La obediencia a los sagrados convenios del templo es esencial para que califiquemos para la vida eterna—el mayor de los dones de Dios para Sus hijos”, enseñó el presidente Nelson. “Como líderes en la Iglesia del Señor, necesitamos comprender las verdades eternas que se enseñan en el templo.  Necesitamos conocer la importancia de y la diferencia entre convenios sagrados, ordenanzas y procedimientos”.

    Utilizando tanto cambios antiguos como recientes a las ordenanzas y procedimientos para ilustrar este punto, el presidente Nelson dijo que “cualquier ajuste realizado a las ordenanzas y/o procedimientos no cambian la naturaleza sagrada de los convenios que se realizan. Los ajustes permiten que los convenios se planten en el corazón de las personas que viven en circunstancias y tiempos distintos”.

    Citando una profecía del presidente Wilford Woodruff, el cuarto presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, el presidente Nelson dijo: “No hemos terminado con la revelación. …. El presidente [Brigham] Young, quien sucedió a José Smith … organizó estos templos y cumplió los propósitos de su llamamiento y administración. … Él cumplió todo lo que Dios requirió de sus manos.  Pero él no recibió todas las revelaciones pertenecientes a esta obra; ni tampoco el presidente Taylor, ni lo hizo Wilford Woodruff. No habrá un final para esta obra hasta que sea perfeccionada”.

    El presidente Nelson anunció después el cambio en la política de la Iglesia relacionada a los testigos que participan en los bautismos en las congregaciones locales y en la obra del templo.

    1. Cualquier miembro bautizado en la Iglesia puede servir como testigo del bautismo de una persona viva. Este cambio se refiere a todos los bautismos fuera del templo.
    2. Un bautismo vicario por una persona fallecida puede ser atestiguado por cualquiera que posea una recomendación del templo vigente, incluyendo una recomendación de uso limitado.
    3. Cualquier miembro investido con una recomendación del templo vigente puede servir como testigo para ordenanzas de sellamiento, por los vivos y vicariamente.
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    “Estos cambios nos llenan de gozo. Imaginen a una amada hermana sirviendo como testigo en un bautismo por los vivos de su hermano menor. Imaginen a una pareja mayor sirviendo como testigos en el bautisterio del templo mientras su nieto bautiza a su nieta en favor de una querida antepasada”.

    El presidente Nelson concluyó sus observaciones enseñando que “el templo es el objetivo de cada actividad y cada avance en la Iglesia. Nuestros esfuerzos por proclamar el Evangelio, perfeccionar a los santos, y redimir a los muertos nos guían al santo templo. Él siempre ha dirigido y dirigirá la manera en que las ordenanzas se efectúan de tal forma que podamos entender e interiorizar nuestros convenios con Él”.

    Presidente Dallin H. Oaks 

    Continuando con las enseñanzas impartidas hace dos semanas por el presidente Nelson en la Universidad Brigham Young, el presidente Dallin H. Oaks, Primer Consejero de la Primera Presidencia, compartió observaciones sobre la naturaleza eterna de los hijos de Dios, Su plan para ellos, y los mandamientos de amar a Dios y amar a nuestro prójimo.

    “Aunque los mandamientos de Dios prohíben cualquier comportamiento incasto y reafirman la importancia del matrimonio entre un hombre y una mujer, la Iglesia y sus miembros fieles deben acercarse con comprensión y respeto a aquellos individuos que son atraídos por personas del mismo género o por aquellos cuya orientación sexual o identidad de género sea inconsistente con su género al nacer”, enseñó el presidente Oaks. “Nosotros no sabemos por qué ocurre la atracción por el mismo sexo o la confusión de identidad sexual”, continuó. “Éstos son parte de los desafíos que una persona puede experimentar en la mortalidad, que es solamente una pequeña fracción de nuestra existencia eterna”.

    El presidente Oaks habló sobre las tres verdades fundamentales que Dios ha revelado:

    Primero, … que Dios creó ‘varón y hembra’”, y que esta “creación binaria es esencial para el plan de salvación”.

    Segundo, la revelación moderna enseña que la vida eterna, el mayor de los dones de Dios para Sus hijos, es posible solamente mediante los poderes de creación inherentes en la combinación de varón y mujer unidos en santo matrimonio (véase Doctrina y Convenios 132:19). Ésta es la razón por la que la ley de castidad es tan importante.

    Finalmente, las duraderas declaraciones doctrinales reafirmadas en [La Familia: Una Proclamación para el Mundo] hace 23 años no cambiarán. Pueden aclararse como lo indique la inspiración”. Por ejemplo, “la intención del significado de género en la proclamación de la familia y la forma en que ahora se utiliza en declaraciones y publicaciones como género biológico de nacimiento”.

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    “Cuando se reúnen en consejo con cualquier miembro que está experimentando desafíos relacionados con su orientación sexual, los líderes de la Iglesia deben afirmar que Dios ama a todos Sus hijos, incluyendo aquellos que están enfrentando confusión sobre su identidad sexual y otros sentimientos LGBT”, dijo el presidente Oaks. “Estos miembros y sus familias tienen desafíos particulares. Se les debe ofrecer esperanza y deben ser ministrados como lo indique el Espíritu de acuerdo con sus necesidades reales, recordando la admonición de Alma de llorar con los que lloran y consolar a los que necesitan de consuelo” (véase Mosiah 18:9).

    “Debido a que amamos a Dios y comprendemos Su gran plan de salvación y el significado de Sus mandamientos, manifestamos nuestro amor por nuestro prójimo al ayudarlos a venir a Cristo, arrepentirse y guardar Sus mandamientos. Ésto es parte de llevar y aligerar las cargas unos de otros”.

    Presidente Henry B. Eyring 

    El presidente Henry B. Eyring, Segundo Consejero de la Primera Presidencia, habló sobre los roles de los líderes de la Iglesia y las promesas que el Señor les ha hecho. 

    “El ha hecho por cada uno de nosotros lo que siempre ha hecho. Esta promesa se ha cumplido en nuestro servicio: ‘Porque iré delante de vuestra faz. Estaré a vuestra diestra y a vuestra siniestra, y mi Espíritu estará en vuestro corazón, y mis ángeles alrededor de vosotros, para sosteneros (Doctrina y Convenios 84:88)”.

    Utilizando la alegoría del árbol del olivo del Libro de Mormón, el presidente Eyring dijo, “Con nuestros esfuerzos, no cambiaremos Su calendario. Haremos Su obra en Su tiempo y a Su manera. Estamos confiados que Él nos bendecirá por haber trabajado con amor hasta el final de nuestros días, sean estos muchos o pocos”.

    Reconociendo la carga de los líderes al enseñar, amar, corregir y animar a los miembros de la Iglesia, el presidente Eyring citó al antiguo presidente de la Iglesia, Spencer W. Kimball. “Lo que deseamos es tener programas en la Iglesia para servir a los miembros, no a la inversa. También deseamos que los líderes del sacerdocio valoren, cuidadosamente y en oración, las necesidades de sus miembros y se enfoquen en satisfacer esas necesidades básicas”.

    El presidente Eyring dijo, “Pueden observar que en la mayoría de los cambios organizacionales que se han anunciado aun en estos últimos meses que hemos avanzado, en muchas formas, bajo el liderazgo del presidente Nelson, hacia un estilo de liderazgo individualizado centrado en el hogar”.

    “Es mi deseo que escuchen esta capacitación con fe. Nosotros servimos a un Salvador viviente, que nos llama a servir con un entendimiento perfecto de las necesidades de las personas a las cuales servimos por Él. Él sabe lo que debemos hacer y cuándo. Él revela Sus propósitos a Sus profetas”.

    Próximamente

    El jueves 3 de octubre, las sesiones de liderazgo continuarán con instrucción del Cuórum de los Doce Apóstoles y otros líderes principales de la Iglesia, incluyendo Oficiales Generales de las organizaciones de la Iglesia para niños, mujeres, jóvenes y Escuela Dominical.