El Buen Pastor

    Por élder Juan A. Uceda, Presidente, Área de Centroamérica

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    El Señor Jesucristo es el Buen Pastor y cuenta con nosotros para cuidar de sus preciosas ovejas.


    Apreciados hermanos y hermanas: El Señor Jesucristo se llama a sí mismo “el buen pastor” (Juan 10:11), y Él espera que todos nosotros seamos pastores de las preciosas ovejas de Israel. Los hermanos y hermanas ministrantes son pastores de las ovejas que tienen a su cargo. Los hombres y mujeres jóvenes también pueden ser pastores de otros jóvenes. Si los pastores y las pastoras de Israel no pastorean a las preciosas ovejas, entonces ¿quién lo hará?

    Este año 2020, el Señor Jesucristo espera que lo ayudemos a cuidar de sus preciosas ovejas. En el capítulo 15 del Evangelio de Lucas, el Señor Jesucristo nos enseña la parábola del Buen Pastor. Él enseña que una sola oveja es preciosa a sus ojos. Enseña que un pastor que tenía cien ovejas pierde una y entonces deja seguras a las noventa y nueve y él se “va al desierto tras la que se le perdió” (véase la nota “a” en Lucas 15:4, Traducción de José Smith). Y no regresa a casa hasta encontrarla, y la pone sobre sus hombros y regresa gozoso. Entonces comparte su gozo con sus amigos (véase Lucas 15:4–6).

    Ahora analicemos un poco más a fondo esta parábola:

    En aquellos tiempos, un hombre que tuviera cien ovejas era un hombre pudiente, es decir, con cierta riqueza, con una buena situación económica. Al ver que le faltaba una sola oveja, él podría haber pensado en simplemente comprar otra o simplemente esperar a que algunas de las otras ovejas quedaran preñadas y le dieran más ovejas. Pero el mensaje del Señor Jesucristo es claro y fuerte: Una sola oveja de Israel es sumamente valiosa ante sus ojos.

    Pregunta: Cuando un nuevo converso deja de asistir a la Iglesia, o cuando vemos la lista de menos activos de nuestro barrio o rama, ¿sentimos una gran urgencia de ir “... tras la que se … perdió, hasta que la halla[mos]”? (Lucas 15:4).

    El ir tras una oveja hasta hallarla significa que estamos dispuestos a visitarla y volver a visitarla, y a orar por ella y con ella, y a descubrir de qué mejores formas podemos persuadirla a regresar. La palabra hasta implica todas estas cosas y muchas más.

    Noten también que el Pastor, al encontrarla, la carga en sus hombros. Esta era la forma típica en la cual los pastores traían de regreso a alguna oveja que se hubiera perdido. La ponían sobre sus hombros, pues seguramente la ovejita estaba cansada, o deshidratada y a veces herida por andar entre los matorrales.

    Pregunta: Cuando vemos un nuevo converso o un hermano menos activo que está tratando de regresar al redil, ¿nos damos cuenta de que necesita que lo apoyemos en el camino de regreso o de fortalecimiento? ¿Estamos dispuestos a dedicarle tiempo para acompañarlo en su camino de regreso o fortalecerlo?

    En este capítulo, el Señor Jesucristo enfatiza el gozo que siente el pastor, el gozo que siente la mujer al encontrar la moneda que perdió y el gozo que siente el Padre que ve regresar al hijo menor que se había perdido (el hijo pródigo). Testifico que el gozo que se siente cuando se ayuda a una oveja a regresar al redil (menos activos) o cuando se ayuda a fortalecer a una nueva oveja del redil (nuevos conversos), o cuando se ayuda a una persona a conocer el Evangelio restaurado (investigador), es un gozo inefable, es decir, que no se puede expresar con palabras humanas. Es un gozo que llena el alma del pastor, un gozo que alimenta el espíritu del pastor.

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    Vivimos en un mundo lleno de desafíos y todos nosotros necesitamos sentir esa clase de gozo, tener esas experiencias espirituales que nos fortalecen. Muchos de ustedes ya han sentido ese gozo. Sé que algunos de ustedes han sentido ese gozo al ver en el templo a alguna oveja a la que han ayudado. El presidente Russell M. Nelson nos invita a todos los Santos a mirar hacia el templo y a visitarlo regularmente. Tenemos seis templos en esta bella área y hay tres más que se han anunciado. Estos templos anunciados son un mensaje claro del Señor para nosotros: Vayan al templo y esfuércense por llevar a mis ovejas con ustedes también.

    La presidencia de área presentará el Plan del Área para el 2020 a todos los miembros. Este plan reflejará lo que el presidente Nelson nos ha estado enseñando. Además, presentará a los líderes y lideresas de los barrios, ramas, estacas y distritos la hoja de Acciones del Plan del Área 2020, a fin de ayudar a estos líderes a mantenerse enfocados en cuidar a las ovejas.

    Las ovejas de Israel están en los barrios y ramas. El Consejo de barrio/rama dirige los esfuerzos del cuidado de las preciosas ovejas. Y a fin de que el obispo/presidente de rama pueda dedicarse con mayor atención a los hombres y a las mujeres jóvenes, se nos ha instruido que las presidencias de cuórums de élderes y las presidencias de la Sociedad de Socorro de barrios y ramas trabajen en la obra misional, la obra del templo y la Historia Familiar. Las presidencias de las estacas y distritos deben asegurarse de que los comités de Obra Misional y de Templo e Historia Familiar trabajen para traer al redil y al templo a más ovejas que están en el mundo (investigadores), trabajen para llevar a las ovejas tiernas (nuevos conversos) al templo, y trabajen con las ovejas que se han alejado (menos activos) para llevarlas al templo también. La nueva hoja de Acciones del Plan del Área 2020 reflejará todo esto.

    El Señor Jesucristo es el Buen Pastor y cuenta con nosotros para cuidar de sus preciosas ovejas. Ruego a nuestro Padre Celestial que nos ayude a todos nosotros a entender con mayor profundidad las palabras del Buen Pastor, quien dio su vida por sus ovejas, por usted y por mí.

    El apóstol Pedro dijo que el Señor Jesucristo es “el Príncipe de los pastores” (1 Pedro 5:4). Doy solemne testimonio de que Él es en verdad el Príncipe de todos los pastores, el Pastor de pastores, el Rey de reyes, el Señor de señores y el Dios de toda la tierra y los cielos.