¿La Biblia y el Libro de Mormón son lo mismo?

    Los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días usan la Biblia y el Libro de Mormón en conjunto para aprender del evangelio de Jesucristo y vivir de acuerdo con él.

    Los Santos de los Últimos Días usan la Biblia y el Libro de Mormón para aprender y enseñar el evangelio de Jesucristo.

    ¿Cómo se asemejan la Biblia y el Libro de Mormón?

    Tanto la Biblia, como el Libro de Mormón, incluyen escritos de profetas y apóstoles sobre cómo vivir según las enseñanzas de Jesucristo. Si nos dirigimos a la Biblia, en ella se pueden encontrar escritos de antiguos profetas que señalaron la llegada de Jesucristo para salvar a Su pueblo. Pues lo mismo sucede en el Libro de Mormón. Ambas escrituras contienen los relatos personales de Jesucristo, enseñando, bendiciendo y sanando a las personas.

    El Libro de Mormón, al igual que la Biblia, es la palabra de Dios y contiene la guía del Padre Celestial como fue revelada a los profetas. Es Escritura sagrada, con un formato y contenido similar al de la Biblia. Además, la Biblia y el Libro de Mormón son dos testigos de la divinidad de Jesucristo y de Su función como el Salvador del mundo.

    Juntos, la Biblia y el Libro de Mormón invitan a todas las personas a seguir a Jesucristo y ser salvados a través de Su gracia.

    ¿En qué se diferencian la Biblia y el Libro de Mormón?

    La Biblia fue escrita por profetas e historiadores que vivieron en el Medio Oriente. Sus escritos cubren miles de años de historia, desde la creación del mundo hasta aproximadamente el año 100 d. C.

    El Libro de Mormón cubre un período de aproximadamente 1,000 años, desde 600 a. C. hasta 400 d. C., y se lleva a cabo principalmente en las Américas. Alrededor del año 600 a. C., Dios le advirtió a un hombre llamado Lehi que abandonara Jerusalén y llevara a su familia a una tierra prometida en las Américas. Siguiendo el mandato, llevaron consigo sus escrituras, incluidos los libros de Moisés y los escritos de Isaías, que se encuentran en el Antiguo Testamento.

    De estas escrituras y por revelación de Dios, el pueblo del Libro de Mormón sabía que el Mesías, Jesucristo, vendría. Después de que Jesucristo fue crucificado y resucitó cerca de Jerusalén, visitó a la gente del Libro de Mormón para enseñarles, bendecirlos, sanarlos y establecer Su iglesia entre ellos.

    El Libro de Mormón es otro testamento de Jesucristo y confirma las verdades que se hallan en la Santa Biblia. El Libro de Mormón no reemplaza a la Biblia, sino que son obras compañeras que unidas enseñan sobre Dios y Jesucristo.

    La Biblia y el Libro de Mormón tuvieron lugar en lados opuestos del mundo, pero ambos enseñan y testifican sobre Jesucristo.

    ¿Por qué necesitamos ambas escrituras?

    La Biblia y el Libro de Mormón se fortalecen mutuamente. ¿Cómo? Considera lo siguiente:

    ¿Cuántas líneas rectas puede dibujar una persona a través de un solo punto en un pedazo de papel? Cientos, incluso una cantidad infinita. Ahora imagina que la Biblia es el punto y cada línea representa una interpretación diferente de una escritura o enseñanza en ella. Estas diferentes interpretaciones dan como resultado las muchas y diferentes iglesias cristianas que existen hoy en día.

    Ahora imagina que se coloca en el papel un segundo punto, que representa al Libro de Mormón. ¿Cuántas líneas rectas se pueden dibujar entre los dos puntos? Solo una.

    Asimismo, la Biblia enseña acerca de “un Señor, una fe, un bautismo” (Efesios 4:5), y Jesús le dijo a sus Apóstoles: “Haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19). Sin embargo, las iglesias cristianas de la actualidad no siempre están de acuerdo sobre el significado del bautismo y su necesidad.

    En el Libro do Mormón se registra que cuando Jesucristo visitó a los habitantes de las Américas, les dio un mandamiento: “Arrepentíos, todos vosotros, extremos de la tierra, y venid a mí y sed bautizados en mi nombre, para que seáis santificados por la recepción del Espíritu Santo, a fin de que en el postrer día os presentéis ante mí sin mancha” (3 Nefi 27:20).

    El Libro de Mormón también aclara sobre el bautismo de los bebés y los niños pequeños. Enseña que, debido a que ellos no pueden cometer pecados a sabiendas, no necesitan el arrepentimiento ni el bautismo: “Sus niños pequeños no necesitan el arrepentimiento, ni tampoco el bautismo. He aquí, el bautismo es para arrepentimiento a fin de cumplir los mandamientos para la remisión de pecados” (Moroni 8:11).

    Cuando la Biblia y el Libro de Mormón se leen juntos, queda claro que el bautismo es un mandamiento y que es parte del arrepentimiento.

    El Libro de Mormón concluye con una gran promesa: que aquellos que lo lean y oren con sinceridad al respecto podrán saber por medio del Espíritu Santo que es verdadero (Moroni 10:4).

    ¿Cuál es la importancia del Libro de Mormón?

    El Libro de Mormón es la evidencia de que el amor y la influencia de Dios se extienden más allá de las tierras y las personas que describe la Biblia. Cuando se leen juntos, la Biblia y el Libro de Mormón se apoyan y fortalecen mutuamente al dar testimonio de Jesucristo.

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