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Por Mario Velásquez

Qué bendición es saber que la Iglesia de Cristo está establecida sobre la tierra

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'Y él mismo constituyó a unos apóstoles; y a otros, profetas; y a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros';

Efesios 4:11

Antes de venir a la tierra vivíamos con Dios nuestro Padre Celestial y su hijo Jesucristo, un plan de salvación o felicidad fue presentado en el que se nos permitiría venir a la tierra para ser probados y continuar con nuestra preparación y progreso eterno y un día volver a su presencia. (Abraham 3:25).

Dios decretó que habría ministros autorizados (profetas, apóstoles, etc) a quienes revelaría su palabra y por medio de quienes establecería su Iglesia y pueblo aquí sobre la tierra. (Efesios 4:11-13).

El enemigo de toda rectitud se encargaría de luchar contra este pueblo causando que en ocasiones éste se alejara de los convenios hechos con el Señor, incurriendo en apostasía o pérdida de la verdad por parte de los hombres. Lo que ha traído pesar, dolor, angustia e incertidumbre en la vida de las personas en diferentes etapas de la historia. La comunicación con Dios y Jesucristo se ha visto interrumpida como consecuencia de ello.

Cada vez que la tierra ha pasado por una etapa como esta ha sido necesaria una restauración lo que conocemos como: “El restablecimiento de una cosa o de una condición que ha estado perdida o ausente” (Guía para el Estudio de las Escrituras). En otras palabras, se ha llamado de nuevo a un profeta a quien se le ha dado la autoridad del sacerdocio y así establecer un pueblo e iglesia que sirva al Señor en verdad y rectitud. Dicha restauración ha ocurrido en diversas dispensaciones que son “un período de tiempo durante el cual el Señor tiene en la tierra por lo menos un siervo autorizado que posee el santo sacerdocio… Cuando el Señor organiza una dispensación, revela el Evangelio nuevamente, de manera que la gente de esa dispensación no tenga que depender de las anteriores para conocer el plan de salvación” (Guía para el Estudio de las Escrituras).

Conocemos que han existido varias dispensaciones, siete de ellas han sido  presididas por Adán, seguido de Enoc, Noé, Abraham, Moisés, Jesucristo y culminando con José Smith. Este último también conocido como el profeta de la dispensación del cumplimiento de los tiempos.

El evangelio está sobre la tierra y no habrá otra apostasía general, la Iglesia de Jesucristo crece cada día, sus miembros se fortalecen a medida que siguen los consejos del profeta viviente, el sacerdocio es el poder de Dios que Él ha confiado a un grupo de siervos suyos sobre la tierra con el fin de que puedan dirigir su obra y bendecir a las personas y familias.

José Smith fue llamado por Dios el Padre y su hijo Jesucristo, se le confiaron las planchas con los grabados de una nación antigua que vivió en este continente. Sus registros nos cuentan la historia de sus viajes por el desierto de Jerusalén, el océano así como su establecimiento en una tierra prometida para aquellos que sirvieran al Dios de Israel.

Testifico de la divinidad de este libro, me ha salvado la vida, ha roto un ciclo familiar y ha creado uno nuevo lleno de esperanza y amor. Esperanza tanto para la generación por venir como para mis antepasados.

Qué bendición es saber que la Iglesia de Cristo está establecida sobre la tierra, se ha restaurado y tiene la misma organización tal cual la organizó mientras anduvo personalmente sobre la tierra; con profetas, apóstoles, maestros, setentas, evangelistas a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe, a la medida de la estatura del mismo Cristo.

Todos deben llegar a saber que hay esperanza en Él y que Su Iglesia sí existe y es esta, La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.