Saltar navegador principal
Por Fredy Salazar

SOY, los milagros continúan

SOY, milagros

Así se le denominó a la sesión del programa “SOY” que agrupó a la región Quetzaltenango-Retalhuleu, la cual reunió a más de 900 jóvenes de las 16 estacas y distritos que conforman la región sur occidental de Guatemala. Ésta se llevó a cabo en Las Colinas, en Chimaltenango.

Uno de los jóvenes que asistió es Diego Alejandro P., quien no pertenecía a la Iglesia y que es el único que no se había bautizado en su familia. Diego comenta lo que pasó en su hogar:

“Desde el año 2009 conocimos de la Iglesia, por medio de un tío, en Río Blanco, San Marcos, quien nos invitó a asistir; pero luego de un tiempo me fui apartando. Mi madre y mi hermana se bautizaron como a los dos o tres años. Yo asistía unas veces y otras no a la capilla.

“En una oportunidad el presidente de la rama me preguntó si había escuchado hablar del campamento, yo le dije que sí, entonces me preguntó si me gustaría asistir, le contesté que sí me gustaría.

“Fue así como se dio la oportunidad. Pude ir al campamento, un campamento muy especial. Dicen que “el SOY cambia vidas”, y pues yo soy la prueba de que es cierto, ¡sí cambia vidas! Me hizo ver de una manera diferente todo lo que es el mundo; mis compañeros abrieron su corazón en mi compañía, escuché muchos testimonios de ellos. Y lo principal, pude sentir el Espíritu.

“Yo siempre tuve la duda de cómo era eso de sentir el Espíritu. Es un sentimiento muy especial, alegría, gozo, emoción y tantas cosas que no las puedo describir, esto fue genial. En el SOY tomé la decisión de bautizarme; fue en un devocional nocturno. Después de escuchar a mis compañeros contar cómo habían conocido el evangelio y había ayudado en sus vidas, fue en este momento cuando dije que me bautizaría. Luego el domingo reflexioné mucho sobre el cuerpo y la sangre de Jesucristo que Él entregó por nosotros, y escuché el himno “Yo sé que vive mi señor”, No.73; volví a sentir el Espíritu de Dios y reafirmé mi decisión de bautizarme.

“Estoy muy contento leyendo El Libro de Mormón; estoy seguro de lo que quiero. Estoy muy agradecido por lo que conocí en el SOY y por la invitación que me permitió acercarme a Cristo”.

Diego se encuentra muy feliz como miembro de la Iglesia, sigue cumpliendo sus metas que se establecieron en el SOY; ya realizó ordenanzas en el templo y está contento por los muchos amigos que ahora tiene y que le siguen apoyando.