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Por María Rebeca Ruiz Salán

Tenemos que recordar quiénes somos

Testimonio

'Para poder llegar al templo tenemos que ser obedientes y tener fe en Jesucristo'


Nosotros como miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tenemos como meta llegar al templo. Para poder llegar al templo tenemos que ser obedientes y tener fe en Jesucristo.  El Señor nos pone límites para que no crucemos la línea de la castidad, pero tenemos que vencer las tentaciones que se nos presentan. Para la Fortaleza de la Juventud dice: “Ora a tu Padre Celestial, quien te ayudará a resistir la tentación y a vencer pensamientos y sentimientos inapropiados” (página 36).

Nosotros los adolescentes estamos rodeados de las tentaciones de Satanás, pero tenemos una gran ventaja: sabemos cómo vencer las tentaciones, y si no sabemos, pues tenemos la ayuda de nuestros padres, del obispo y lo más importante, tenemos la ayuda de nuestro Padre Celestial. Tenemos que recordar quienes somos:  nosotros somos hijos e hijas de nuestro Padre Celestial, somos príncipes y princesas. Moisés 1: 12-13, “Y aconteció que cuando Moisés hubo pronunciado estas palabras, he aquí, Satanás vino para tentarlo, diciendo: Moisés, hijo de hombre, adórame. Y sucedió que Moisés miró a Satanás, y le dijo: ¿Quién eres tú? Porque, he aquí, yo soy un hijo de Dios, a semejanza de su Unigénito. ¿Y dónde está tu gloria, para que te adore?”

En el nombre de Jesucristo, Amén.