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Por María Morales Escobar

Una Entrevista con el Presidente Gordon B. Hinckley

Entrevista

'Cuán agradecido estoy, cuán agradecidos debemos estar todos, por las mujeres en nuestra vida'

Presidente Gordon B. Hinckley

“En nuestra Iglesia la mujer camina al lado del varón. Es elevada, apreciada, recibe muchas oportunidades de participación y desarrollo; se le escucha y se toman en cuenta sus sugerencias”, dijo el presidente Gordon B. Hinckley, durante una entrevista exclusiva para el diario Prensa Libre, realizada por mi persona, en Guatemala el 24 de enero de 1997.

“Las mujeres en la Iglesia tienen su propia organización, la más grande del mundo, integrada por tres millones de mujeres (año 1997), quienes también participan en otras de nuestras organizaciones como la Junta Directiva de Educación”, prosiguió el profeta Hinckley, en aquel momento, Presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, quien se expresó de una manera amable y firme.

“Este es un gran día para la mujer. Las puertas le están abiertas en educación, gobierno y cualquier otro círculo. Puede seguir la carrera que ella desee. Sin embargo, la oportunidad de la maternidad constituye su llamamiento más importante: Poder criar hijos en un ambiente sano y en la admonición y nutrición del Evangelio de Jesucristo”.

Al pedirle su opinión sobre la enorme cantidad de mujeres que están solas a cargo de sus hijos, por diferentes motivos, el presidente Hinckley expresó: “Nosotros también estamos muy preocupados por esta tendencia hacia la desintegración familiar en todas partes del mundo y estamos haciendo algo al respecto. Las personas en esas circunstancias encuentran en nuestra Iglesia una base sólida donde anclar su vida espiritual. “Tenemos un gran programa diseñado para ayudar a padres y madres en esa gran responsabilidad que tienen con sus hijos. Las mujeres de hoy enfrentan desafíos tremendamente difíciles. Reconocemos que muchas de ellas tienen que trabajar para sostener a su familia, y a ellas les decimos: Hagan su mejor esfuerzo, nosotros estamos aquí para ayudarles.

Valor_de_la_mujer

“Pero a la mujer en general manifestamos, que no se ponga a trabajar sólo para conseguir cosas materiales como un carro u otro bien de comodidad, sino que ponga a sus hijos en primer lugar en las prioridades de su vida. Cuando sus niños crezcan, ella tendrá de que estar agradecida.

“Creemos firmemente en la importancia de la educación. Sostenemos la Universidad Brigham Young, y allí estudian tantas mujeres como hombres, el presidente (y profeta) de quien la Universidad lleva el nombre, al ser consultado sobre si hubiera tenido que escoger entre darle educación a sus hijos varones o a sus hijas mujeres, dijo: ‘Les daría dicha oportunidad a mis hijas, porque en el futuro ellas serán las madres de mis nietos’”, finalizó el presidente Hinckley, quien además de estas declaraciones dio una entrevista completa sobre distintos temas de gran interés, relacionados con la Iglesia.

Perlas escondidas:

Aunque la mujer santo de los últimos días no busca la ostentación, porque le es innecesaria para lucir su belleza propia y particular y porque su espiritualidad trasciende y da brillantez a su rostro, embelleciéndolo; sé que le gustaría mucho recibir un collar de perlas auténticas en algún momento de su vida.

Bien, pues las palabras dirigidas a nosotras o pronunciadas sobre nosotras, ese bendito día 24 de enero de 1997 por el presidente Gordon B. Hinckley, fueron y serán eternamente, un puñado de perlas auténticas que cada una de las mujeres que desee recibirlas y valorarlas, podrá lucir como parte de su personalidad.

Estas palabras fueron publicadas en los días subsiguientes, en las páginas del matutino citado, gracias a la periodista Atala Valenzuela, pero luego quedaron como perlas escondidas durante veinte años.