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Por Emma Carpio

Nuestro Padre Celestial se deleita en contestar nuestras oraciones

Oración

'Durante esta reunión recibí inspiración sobre una decisión importante que tenía que tomar.'


Siempre he pensado que el Señor tiene maneras muy interesantes de responder oraciones. Para mí, una de Sus formas es por medio de reuniones con nuestros líderes, de esas que se preparan con el mismo fin de ayudarnos a recibir revelación personal. Una de esas reuniones fue el “Cara a cara” en nuestra estaca. Como invitados tuvimos al presidente Bush, presidente de la misión San Pedro Sula Oeste, junto a su esposa la hermana Bush; a nuestro presidente de estaca, el presidente Manley, junto a su esposa; y el presidente Aguilar, segundo consejero de la presidencia de estaca San Pedro Sula.

Se habló de cómo desarrollar una fe sólida en Jesucristo, maneras eficaces y prácticas de compartir el evangelio, cómo prepararse para servir una misión, y responsabilidades especiales que como jóvenes adultos solteros tenemos, entre otros. El presidente Manley comentó que la obediencia a los mandamientos aumenta nuestra fe. En las escrituras aprendemos todo lo que podemos hacer y llegar a ser con ese tipo de fe que el Señor anhela que tengamos. ¡Qué importante es el ser obediente entonces! Todos estos mensajes me recordaron lo fácil que puede ser el compartir el evangelio y la gran satisfacción que trae. Por ejemplo, al vivir de acuerdo con los principios que se nos han enseñado, estaremos siendo 'una luz al mundo', de la que el Señor hablaba en el gran Sermón del Monte. Estaremos compartiendo el evangelio. Hablaron de cómo adaptarlo a la vida diaria y esmerarnos para que sea algo natural en nosotros.

También comentaron de cómo hacer que las oraciones sean más significativas y personales. El presidente Bush compartió el especial sentimiento que trae cuando él ora para dar gracias solamente, en vez de orar para pedir. La hermana Bush nos recordó que si queremos hablar con el Señor debemos orar; pero si queremos que Él nos hable, debemos leer las Escrituras.  

Durante esta reunión recibí inspiración sobre una decisión importante que tenía que tomar. Me sentí agradecida por haber hecho todos los preparativos para estar ahí y no perderme de lo que el Señor tenía que decirme. Sé con mi corazón que nuestro Padre Celestial se deleita en contestar nuestras oraciones y lo va a hacer siempre y cuando estemos dispuestos a estar en el lugar correcto, en el debido tiempo y con corazones y oídos listos para escuchar y recibir instrucción.

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