Saltar navegador principal
Por Ada María Laínez

Mi camino hacia la autosuficiencia

Autosuficiencia

'Eso es lo que nuestro Padre Celestial y Jesucristo desean de nosotros, que seamos autosuficientes y que logremos tener bienestar personal y familiar.'


La hermana María Trinidad de Sierra es una maestra jubilada con 32 años de ser miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Está casada y tiene tres hijos, dos de los cuales ya son profesionales y están casados. Invitada por su nuera decidió asistir al curso de emprendedores de la OLAAT (una organización interesada en apoyar a las personas para que puedan lograr la autosuficiencia). Ella tenía tiempo e interés en mejorar su economía. Como maestra jubilada recibía su pensión mensual, pero al analizar sus finanzas se dio cuenta de que no era autosuficiente. Con el curso de emprendedores recibió las herramientas para administrar sus ingresos y fue inspirada a emprender un negocio. En la estaca participó en la clase “Mi camino a la autosuficiencia” y eso la motivó a seguir adelante siendo emprendedora.

Comenzó vendiendo helados (topogigos) de fruta que ella misma elaboraba y aprovechaba los lugares con afluencia de personas para venderlos. Luego buscó un lugar a donde establecer su negocio y fue inspirada a colocar su venta de comida y bebidas frente a las oficinas del Instituto de Previsión del Magisterio, donde ha logrado a lo largo de dos años y medio una excelente clientela del gremio magisterial. Dice que ha servido de motivación para algunas de sus colegas que han decidido emprender un negocio.

Ella comenta que los programas funcionan y que realmente uno puede llegar a ser autosuficiente. Ella es un ejemplo de esto. Es importante que contribuyamos a la economía del hogar y debemos estar preparados para cualquier emergencia. Recordemos que la autosuficiencia es “la capacidad, el compromiso y el esfuerzo de proporcionar los elementos espirituales y temporales indispensables para sostener la vida de uno mismo y la familia”. (Manual 2 Administración de la Iglesia 2010, 6.1.1). Eso es lo que nuestro Padre Celestial y Jesucristo desean de nosotros, que seamos autosuficientes y que logremos tener bienestar personal y familiar.