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Por Yadira Moncada de Aguilar

Master Chef Junior

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Mi corazón se llenó de gozo al saber que estos niños crecerán y recordarán esos momentos hermosos con sus madres


En una tarde en la cual buscaba en los álbumes fotográficos de mis hijos para ayudar a uno de ellos, ya que debía hacer una presentación de las vivencias familiares en su infancia para una tarea en la escuela. Y en mi búsqueda me detuve especialmente en el de mi hijo mayor, que actualmente sirve su misión en la Ciudad de Panamá, y vinieron a mi mente tantos recuerdos cuando él era pequeño y cómo disfrutamos en la cocina y recuerdo haberle mandado a hacer un delantal y gorro de chef para él. Tenía un pequeño banco en el cual yo lo ponía para que pudiera alcanzar la mesa y la batidora y gozábamos juntos esos momentos.

Así que ahora que él se encuentra en la misión. En algunas de sus cartas me comenta que le ha tocado cocinar y recuerda esos hermosos momentos juntos en la cocina con mamá, así que al ver esa foto vino a mi mente y me pregunté…. ¿Y si cada niño tuviera esa experiencia con sus madres?  De allí vino la idea de promover una actividad con nuestros niños de la Primaria.

Así que les expresé a mis consejeras mis sentimientos y empezamos a buscar los objetivos para organizar el Master Chef, con el propósito de que cada niño pudiera tener la oportunidad de pasar momentos juntos con su mamá o sus abuelas y que la receta que ellas enseñaran, pudiera ser una receta familiar que ellas hubiesen aprendido de sus madres. Además debían subir la receta y fotos haciéndolo en la parte de recuerdos del Family Search, así la receta podría perdurar por generaciones. Fue algo hermoso mientras recibíamos las fotos de todos los niños de la estaca haciendo recetas con sus madres, donde ellas también gozaron esa experiencia. No había límite de edades desde Rayitos de Sol hasta Valientes hicieron sus recetas. Otro de los objetivos que deseábamos lograr es que los Valientes pudieran realizar una meta de su programa Fe en Dios.  

Pero al igual que deseábamos que los niños recordaran su receta con mamá, queríamos que nos recordaran como presidencia, así que les enseñamos una receta tradicional durante la actividad.

El día de la actividad cada uno de ellos llevó la degustación de la receta que hicieron, explicaban cómo lo habían hecho con sus ingredientes y procedimiento. Mi corazón se llenó de gozo al saber que estos niños crecerán y que al igual que mi hijo, recordarán esos momentos hermosos con mamá y que podrán contar y transmitir esa receta familiar a sus futuros hijos. Sin duda sé que las cosas no pasan por casualidad, el Señor nos inspira como líderes a realizar cosas hermosas y que perdurarán en la mente de nuestros pequeñitos.