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Por Romelia de García

¿Qué necesita la juventud hoy día?

Es muy común escuchar entre los jóvenes… “¡qué pereza!” o  “¡hay qué pereza!”, realmente es una expresión y creo que significa “esa idea no me gusta mucho”.

Sí, es cierto, la juventud necesita de mucha actividad tanto recreativa, como deportiva y también responsabilidades en la casa como en la capilla.  Los padres tienen un rol muy, muy importante en la formación de sus hijos. Deben motivarlos y acompañarlos los domingos a las reuniones de la Iglesia. Esto sería lo ideal, pues estamos viviendo tiempos peligrosos. Algunas personas mayores de 60 años, a quienes he consultado, opinan que la juventud de hoy no quiere tener responsabilidades. Creo que una cosa tiene que ver con la otra. Si hay padres preocupados por sus hijos, tendremos niños saliendo de la Primaria, ingresando a los Hombres y Mujeres Jóvenes, terminando Seminario, graduándose de la secundaria y saliendo para una misión de tiempo completo.

En la Liahona de abril del 2001, hay un discurso del Presidente Gordon B. Hinckley, se titula “El consejo y la oración de un profeta en beneficio de la juventud”, pág. 30.

Deseo compartir con ustedes partes muy pequeñas de este discurso:

“Una vez, hace ya mucho tiempo, tuve la edad de ustedes. No me preocupaban las drogas ni la pornografía porque en aquel entonces no las había. Me preocupaban los estudios y lo que llegaría a ser. Era la época de la terrible depresión económica. Me preocupaba cómo me ganaría la vida…“Y ahora aquí están ustedes, en el umbral de sus vidas maduras. Ustedes también se preocupan por los estudios; por el matrimonio, por muchas cosas.  Les hago la promesa de que Dios no los abandonará si caminan por Sus senderos con la guía de Sus mandamientos.

“Esta es la era de las grandes oportunidades. Son tan afortunados de estar vivos. Nunca en la historia de la humanidad ha estado la vida llena de tantos desafíos y oportunidades…“Esta es la era de una explosión de conocimiento. Por ejemplo, cuando yo tenía la edad de ustedes, no había antibióticos…  Algunas de las grandes epidemias de la tierra han desaparecido; la viruela solía acabar con poblaciones enteras, pero esto ya se acabó…

“Espero que estén estudiando con diligencia y que su deseo más grande sea obtener buenas calificaciones en sus diferentes clases. “Esta noche, confiaré en que sus maestros les den las notas excelentes, que espero se merezcan, mientras aprovecho la oportunidad para hablarles acerca de algunos puntos que empiezan con el verbo “ser”, los que les ayudarán a sacar calificaciones sobresalientes.

Lema 2017

1.      Sean agradecidos

2.      Sean inteligentes

3.      Sean limpios

4.      Sean verídicos

5.      Sean humildes

6.      Sean dedicados a la oración.

“…Pertenecen a una Iglesia que enseña la importancia de la educación académica, han recibido el mandamiento del Señor de educar sus mentes, sus corazones y sus manos…

“El tercer punto es: Sean limpios. Vivimos en un mundo que está lleno de inmundicia y sordidez, un mundo que tiene todo el hedor de la maldad. Está por todos lados: en la pantalla de la televisión, en el cine, en la literatura popular, en Internet. No se pueden arriesgar a verla, mis queridos amigos;  no pueden permitir que ese veneno asqueroso les toque;  manténganse alejados de él; evítenlo… Ustedes, los jóvenes que poseen el sacerdocio de Dios, no pueden mezclar esa inmundicia con el santo sacerdocio…

“Y ahora, en cuanto al problema más común y más difícil de todos que ustedes, jovencitos y jovencitas, tienen que afrontar: es la relación que tienen unos con otros; trata con el más poderoso de los instintos humanos.  Tal vez sólo la voluntad de vivir sea más grande que él. “El Señor ha hecho que seamos atractivos los unos para los otros para un gran propósito, pero esa misma atracción se convierte en un barril de pólvora a menos que se mantenga bajo control.  Es bello cuando se trata de la manera correcta; es mortífero si no se sabe controlar. “Es por esa razón que la Iglesia aconseja en contra del noviazgo a temprana edad.  Esta regla no tiene por objeto hacerles ningún daño; tiene por objeto ayudarles, y lo hará si la observan.

“Ustedes pueden divertirse; ¡indudablemente que pueden hacerlo! Deseamos que se diviertan; deseamos que disfruten de la vida. No queremos que sean santurrones; queremos que sean saludables y estén contentos; que canten, bailen, se rían y sean felices…“Ahora, para concluir, ofreceré una oración en beneficio de ustedes. “Oh Dios, nuestro Padre Eterno, como Tu siervo, me inclino ante Ti en oración en beneficio de estos jóvenes… Por favor escúchalos a medida que eleven sus voces en oración a Ti.

“Por favor ayúdalos a andar en los senderos de verdad y de rectitud y guárdalos de la maldad del mundo. “Estas bendiciones las suplico humildemente con gratitud por ellos e invoco Tus bendiciones sobre ellos con amor y afecto, en el nombre de Él, que lleva las cargas de nuestros pecados, sí, el Señor Jesucristro. Amén”.